Comunión 2.0
Dame el pan este día, que me invades
con el hambre amplia y tierna del deseo.
Precipita mi alma en la crecida
ansiedad de ese vino, puro y vivo.
Te requiero en los labios, en las manos,
en plegarias de besos y caricias.
En memorias de amor, desembocadas
en la forma desnuda de tus senos.
Qué derrumbe de miedos y techumbres...
Monasterios de salmos y liturgias
derruidos en rezos arruinados.
Qué maitines tus ojos encendidos,
qué lectura tu voz, qué eucaristía,
ah, tu cuerpo de harina enamorada.

8 ene 2010 | 01:26 PM
Precioso, Ben.
Un besote.
Anabel.
9 ene 2010 | 03:16 AM
Una verdadera Comunión de almas . El pan , el amor que nos da vida y encuentra en el amanecer los cuerpos desmayados de placer de los amantes .
Rosna