Es de tu boca ahora
el espacio, el aroma
la quietud dibujada, o el silencio.
De tu boca.

Puedo escribir sabor, o fruto,
barro encarnado en sombra dulce,
no es difícil decirlo,  recobro entonces
la habitación oscura, los labios mismos
embriagados.


Todo es de tu boca. Todo
lo que escribo; cómo trepa,
cómo se enreda en labio 
la memoria
ávida de palabras y de cumbre,
ávida 
de tu boca.